Velohäng 50×40: el soporte de pared para la bicicleta
La bici bonita va en la pared, no en el trastero: el Velohäng 50×40 sujeta la bicicleta con seguridad en la pared y de paso le da sitio al casco. A mano para la siguiente salida y casi invisible cuando se pliega.
Los muebles lifestyle de Fläpps dan sitio junto a la pared a lo que no es mueble pero lo necesita: espejo, soporte para la bici, soporte para la guitarra.
El mismo principio que el resto del sistema — plano contra la pared, ahí cuando hace falta. En blanco o negro, según el modelo.
El Fläpps Velohäng
Hay bicicletas endiabladamente bonitas; sería un crimen que se pasaran la vida en un sótano oscuro. Y hay pisos que no tienen sótano, y patios y calles demasiado apetecibles para otros a quienes también les gustaría tener una bici así. Son solo dos buenas razones para colgar la bicicleta de un Fläpps Velohäng. Y dejar el casco encima. Y volver a plegar la pieza cuando la bici sale otra vez a la calle. ¿Había por aquí un mueble para bicicletas...?
El Fläpps Velohäng
en el sistema Fläpps
Todos los muebles de la serie Fläpps se combinan entre sí. Te dan libertad para componer la pared a tu manera.
Indicaciones
Cada producto Fläpps incluye unas instrucciones de montaje detalladas. Las instrucciones sirven además de plantilla para marcar los taladros superiores. Y explican paso a paso cómo se instala el módulo Fläpps en la pared.
1. Asegúrate de que el montaje en la pared se realice de forma profesional.
2. Utiliza solo material de fijación adecuado para tu pared. Comprueba la capacidad de carga de la pared.
3. Antes de taladrar, verifica sin falta el trazado de las conducciones de agua y electricidad y tenlo en cuenta.
4. Antes de cargarlo por primera vez, comprueba que el producto esté bien fijado.
5. Utiliza los productos Fläpps únicamente en interiores.
6. Al plegarlo, ten cuidado de no pillarte los dedos.
Nuestras superficies revestidas de HPL son muy fáciles de cuidar y no necesitan tratamientos especiales. El polvo se quita sin más con un plumero o con un paño ligeramente húmedo. Para la suciedad más resistente puedes usar productos de limpieza suaves. Las manchas de tinta, fruta y rotulador, así como el té, el café, el vino tinto y la mostaza, hay que quitarlas de inmediato: si no, acaban actuando de forma permanente sobre la superficie.
No uses nunca productos que depositen material (por ejemplo ceras o aceites), porque pueden amarillear y resinificarse. Tampoco productos que ataquen el material (por ejemplo limpiadores líquidos agresivos, polvos abrasivos o disolventes).


































