Sistema de sofás Curt
El sofá modular flexible
Un sofá cama modular que de día nunca parece un sofá cama: en Curt tumbas los módulos, los enganchas – y el sofá se convierte en una superficie de descanso continua, sin estructura plegable, sin somier de láminas, sin hueco para el colchón. Según el set sale un sitio individual, doble o familiar, y cada módulo que añadas lo agranda. De día sofá, de noche cama – no es una obra, son unos pocos movimientos. La técnica que hay detrás la explica el sistema de sofás modulares Curt.
Toda la magia está en el cambio – y es poco espectacular: sueltas las correas, tumbas los módulos de respaldo y reposabrazos, vuelves a unirlos y ya está. Lo que hace un momento era un dos plazas es ahora una superficie de descanso continua hecha de módulos de espuma fría. Un sofá cama modular tiene además una ventaja que ningún sofá cama clásico ofrece: no hay mecanismo que se atasque, chirríe o se hunda. Solo módulos, tumbados.
Cada módulo Curt mide 68 × 68 cm con 34 cm de altura – las superficies de descanso son, por tanto, pura aritmética: el Set 6 da como cama 136 × 204 cm – el formato de una cama de matrimonio, construida a partir del dos plazas. El Set 9 llega hasta 204 × 204 cm – zona familiar o cama de invitados generosa para hasta tres. El Set 4 ofrece 136 × 136 cm como superficie para acurrucarse, 68 × 272 cm como diván individual o tres módulos tumbados más uno de canto como respaldo: el diván clásico. Y como Curt es modular, la tabla no termina aquí: cada módulo que añadas agranda la superficie.
Un sofá cama clásico sigue siendo un sofá cama toda su vida. Uno modular crece: la cama de invitados para visitas ocasionales se convierte, con tres módulos más, en el sofá de diario; con seis más, en el conjunto de sofás que por la noche vuelve a ser cama. Quien entra en el sistema Curt no compra un mueble, sino una posibilidad. El principio lo das en el configurador – o con un set ya montado.
En un sofá cama se vive Y se duerme – la elección de tela cuenta doble. Jet es el resistente para el día a día; Dama y Sera, como telas de lana, aportan una regulación natural de la temperatura (la lana abriga en invierno y refresca en verano); Barcelona convierte el dormitorio en una suite. Todas las fundas se quitan con cremallera – después de una noche de verano sudada, no es un detalle menor.
¿Cuánto se tarda en cambiarlo? Unos minutos, sin herramientas.
¿Se notan las juntas entre módulos? Los módulos cierran a ras y dan una superficie continua.
¿Para cada noche o solo para invitados? La espuma fría en tres capas está pensada para uso regular.
Un sofá cama modular se usa de día como sofá y por la noche se convierte en superficie de descanso. En Curt, la superficie para dormir se forma colocando los módulos en plano, uno junto a otro.
Ordenas los módulos en una superficie plana y continua, sin ningún mecanismo plegable ni herramientas. Por la mañana lo vuelves a montar como sofá igual de rápido.
El sofá cama clásico es el set de 6 módulos: colocados en plano dan una superficie de unos 204 × 136 cm. Con más módulos, la superficie crece.
Sí. Los módulos tienen la misma estructura que el asiento, así que la superficie de descanso es uniforme en toda su extensión — también para invitados durante varias noches.
Sí. Como los módulos se ordenan libremente, la función cama también se integra en una forma de L.
Sí. La funda de dos piezas tiene cremallera continua y se retira por completo — práctico en la zona de dormir.
En paquetes individuales y manejables por módulo; el montaje no necesita herramientas y está hecho en pocos minutos.